Introspeccion
“Ya no quiero saber nada de los demas”
Con esta frase en mente hoy desperte, cuando el despertador sonaba mientras un halo de luz blanquecina cruzaba por entre las cortinas e iluminaba parte del piso; hubiese deseado no levantarme de esa cama que por las noches me cuidaba de la vida exterior mas era imposible no hacerlo.
El mundo esperaba por mi, y yo no espero ya nada del mundo, ya no me interesa lo que las personas pidan de mi, ya no quiero darles nada, solo quiero sera un tipo caminando entre gente por la que ya no vale la pena voltear a verlos para saber que existo, porque mi existencia prefiere recluirse en una cama y volar a donde no haya nadie, en donde nadie me moleste.
Pero no, en cambio el mundo me recuerda en cada instante que debo ir a algun lado, buscar algun objetivo, tener una familia, tener un empleo, tener amigos, amar a alguien o creer en algo… Sin embargo, para mi son tonterias que un mundo de gente nos han querido imponer por que se siente vacio, falto de algo que llene y justifique su existencia; yo ya no necesito de todas esa mierda, me tengo a mi, tengo mis anhelos, tengo mis pensamientos, creo en mi mismo y no necesito a alguien mas que rellene un hueco que ahora es inexistente.
Me han dicho de miles maneras, todas tratando de hacerme sentir mal; me han puesto en situaciones dificiles para que no continue caminando; se han burlado de mi forma de ser para frenar la manera en que veo mi mundo, me han utilizado como medio para que otros llenen el vacio que tienen; pero ya no importa, porque aqui estoy, libre y conciente, nadie ha logrado detener lo inminente, ninguna palabra ha acallado mi espiritu, ninguna situacion ha hecho que no saque mi odio, pero todo eso ha logrado que ya no me interese el mundo.
Asi que esta noche me ire a la cama, me cubrire con las sabanas, cerrare los ojos al mundo, y solo permitire que la noche me debore en mis suenios esperando que un nuevo dia de soledad comienze.

Escribe un comentario